Primera parte:
Escribir aquí ha sido para mi una forma de desapego a los pensamientos que me perjudican...
Leer de vez en cuando lo que aquí he dejado, me ha servido para mejorar constantemente.
Pero me siento preparada para dejar de tratar a mis pensamientos como mascotas que debo castigar para que obedezcan, creo que ha llegado el momento de felicitarme por haber derrumbado obstáculos que solo yo podría vencer.
Ya ha sido bastante tiempo de sostener una cortina gris que me he aferrado a mantener cerrada por miedo a la luz, por temer salir lastimada por el destello del sol.
Hoy en día uno de mis mayores temores es olvidar, porque si olvido volveré a caer en malos hábitos, en depresiónes cada ciertos meses, apego a causas sin solución, ansiedad por perder el control de situaciónes que nunca iba a poder controlar.
Hoy siento que puedo ver la luz sin lastimarme.
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Segunda parte:
Que quería ser positiva al escribir pero no podré porque así soy yo, no siempre puedo estar positiva y cuando me nace una idea sale así como es, sin etiquetarlo.. además recuerdo que solamente hay un camino, ni positivo o negativo, solamente es un camino, y ni siquiera mis pensamientos son malos o buenos, solo son pensamientos, y la manera en que me afectan depende de mi, y el control sobre ellos es mi tarea hasta la muerte.
lunes, 27 de noviembre de 2017
viernes, 24 de noviembre de 2017
Tratando de ser menos ignorante...
Pues en base a mi queja anterior, decidí por fin dar el primer paso a la "reparación" de mi psique...
Apenas me atreví a comenzar a leer un libro acerca de algo que me tenía muy intrigada, porque siempre juzgo de altaneros a aquellos quienes practican de forma amateur la psicología.
Apenas me atreví a comenzar a leer un libro acerca de algo que me tenía muy intrigada, porque siempre juzgo de altaneros a aquellos quienes practican de forma amateur la psicología.
Si bien considero que es una ciencia totalmente necesaria para el desarrollo de la humanidad, aveces siento que es un arma de dos filos. Aquél que tenga conocimiento del comportamiento de la mente humana, de los patrones, hábitos traumas, complejos, frustraciones, tiene también capacidad de manipular las mentes ajenas, de tal manera que sus acciones le sean convenientes al individuo manipulador.
He sido manipulada antes, por ser "inocente" y no trato al afirmar esto que no me ha servido para aprender, sin embargo prefiero dejar de hacerme la víctima para trabajar en aquello que descuidé y tengo capacidad de comprender.
Básicamente, siento que me mantuve en la ignorancia al no tener voluntad, incluso la responsabilidad de conocerme mejor antes de tomar importantes decisiones que cambiaron el rumbo de mis acciones, las cuales, considero, pudieron ser más acertadas para mí crecimiento personal.
En fin... El libro es de Sigmund Freud, "El yo y el ello" es el título. Sinceramente solo comencé ahí, como un punto de partida ya que mi interés personal primordialmente es el autoconocimiento y autocontrol.
Acerca de lo que he leído, mi segmento favorito hasta el momento es lo siguiente:
"Así como el jinete se vio obligado alguna vez a dejarse conducir hacia donde su cabalgadura quiere, también el Yo se nos muestra forzado en transformar en acción la voluntad del Ello como si fuera la suya propia".
Probablemente en esta frase se englobe el gran dilema de mi existencia...
Me siento agradecida hoy por comprender que existe alguna explicación a mi abstracción.
Me siento agradecida hoy por comprender que existe alguna explicación a mi abstracción.
Amanecí con ansiedad a las 5:00 am
23/nov/2017
No se puede escribir bien de lo que no se conoce, ni de lo que no se ha vivido. Es por eso que escribo lo que escribo.
Hoy desperté muy ansiosa, con pensamientos turbulentos, menospreciándome. No se por qué, preveo que posiblemente sea el síndrome premenstrual, tal vez tengo coraje acumulado y cuando no puedo guardarlo más se desborda por las madrugadas y me hace despertar así, ansiosa.
Me levanté a las 5 am a lavar los platos, para ocuparme y dejar de pensar.
Qué pensaba? Pues primero, que Garo casi no me habla.
Está en Japón, se la está pasando bien con sus amigos. Ese es el hecho. Mi pensamiento es que, está allá y no me recuerda, o que me aparta para pasarla bien, que no creo que me quiera en verdad, mas bien me desea, pero en su vida, no del modo carnal (aunque también puede ser así), pienso que le aburre mi vida, pero está bien con ella porque mi vida es rutinaria, y lo hace sentir seguro. Pienso que le gustan otras personas “más emocionantes” o “más aventureras” que yo. No está mal, así soy yo, tranquila. Antes no era tranquila, y como pensé el día de ayer… algunas veces extraño esa intranquilidad.
Tengo miedo a la locura, tengo miedo al abismo, pero me atrae.
Otro problema acumulado. Mi mamá. Dicen que puedes entender a las personas (o juzgarlas) por la relación que tienen con su madre. No he ido a terapia a que un loquero me lo explique (es broma lo del loquero). Aveces creo que basarse en los libros de análisis de comportamiento psicológico es una forma de etiquetar, agrupando a las personas en una clasificación donde aparentemente deben llevar tal o cual tratamiento. Tal vez sea así, yo no se bien de esas cosas, pero pensarlo así, y saberlo me molesta.
Debería leer más al respecto, tengo pendientes las lecturas de psicoanlálisis de Freud, entre otras, com Jung, y alguno de psicología infantil… en fin, entre más escribo me doy cuenta que el problema conmigo claramente soy yo. Ni mi mamá, ni Garo, ni mis ex, ni mi papá, tampoco mi infancia o mis hermanas; simplemente yo, y tratar de tomar las riendas de mi pensamiento es la mision más compleja y abstracta en la que me comprometí, pero es obligada.
No se puede escribir bien de lo que no se conoce, ni de lo que no se ha vivido. Es por eso que escribo lo que escribo.
Hoy desperté muy ansiosa, con pensamientos turbulentos, menospreciándome. No se por qué, preveo que posiblemente sea el síndrome premenstrual, tal vez tengo coraje acumulado y cuando no puedo guardarlo más se desborda por las madrugadas y me hace despertar así, ansiosa.
Me levanté a las 5 am a lavar los platos, para ocuparme y dejar de pensar.
Qué pensaba? Pues primero, que Garo casi no me habla.
Está en Japón, se la está pasando bien con sus amigos. Ese es el hecho. Mi pensamiento es que, está allá y no me recuerda, o que me aparta para pasarla bien, que no creo que me quiera en verdad, mas bien me desea, pero en su vida, no del modo carnal (aunque también puede ser así), pienso que le aburre mi vida, pero está bien con ella porque mi vida es rutinaria, y lo hace sentir seguro. Pienso que le gustan otras personas “más emocionantes” o “más aventureras” que yo. No está mal, así soy yo, tranquila. Antes no era tranquila, y como pensé el día de ayer… algunas veces extraño esa intranquilidad.
Tengo miedo a la locura, tengo miedo al abismo, pero me atrae.
Otro problema acumulado. Mi mamá. Dicen que puedes entender a las personas (o juzgarlas) por la relación que tienen con su madre. No he ido a terapia a que un loquero me lo explique (es broma lo del loquero). Aveces creo que basarse en los libros de análisis de comportamiento psicológico es una forma de etiquetar, agrupando a las personas en una clasificación donde aparentemente deben llevar tal o cual tratamiento. Tal vez sea así, yo no se bien de esas cosas, pero pensarlo así, y saberlo me molesta.
Debería leer más al respecto, tengo pendientes las lecturas de psicoanlálisis de Freud, entre otras, com Jung, y alguno de psicología infantil… en fin, entre más escribo me doy cuenta que el problema conmigo claramente soy yo. Ni mi mamá, ni Garo, ni mis ex, ni mi papá, tampoco mi infancia o mis hermanas; simplemente yo, y tratar de tomar las riendas de mi pensamiento es la mision más compleja y abstracta en la que me comprometí, pero es obligada.
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