jueves, 16 de diciembre de 2021

Se me chingó la rodiilla.

Son las 2:38 am del día 16 de diciembre del año 2021.

Estaba dispuesta a llegar a la computadora y escribir mis emociones. Ahora me preocupo más por mi salud mental, y salud en general.

Me chingué la rodilla... Cómo fue? Una noche del 16 de noviembre del presente año, queriéndome demostrar a mi misma que soy capas de hacer cualquier cosa que me proponga. Claramente no lo fue de la manera en que yo hubiera deseado; sin embargo hoy en día, un mes después creo que debo rendirle su merecido homenaje a la situación, registrando debidamente mis feelings en esta hoja intangible, lúcida y pixelada que es la computadora.

El cuento largo lo he dicho tantas veces que para el punto en el que estoy escribiendo esto no me dan ganas. Dejémoslo para el final, o una reedición.

Lo que realmente me interesa expresar en este momento, es lo mal, y decepcionada que me siento de todo. En gran parte por personas, como mi mamá y una de mis "mejores amigas" que ya no me trata como su amiga y no se interesó en saber ni cómo estaba, incluso parecía que de cierta manera pensara que me lo merecía. Tal vez si, no se... De ser así que fea persona he sido para tener mi karma, no estoy tan mal, pero, ya saben, es una puta hueva. En fin, luego, mi mamá, que el día que le pedí ayuda, llegó a mi casa, lavó los platos, se llevó una ropa y me comentó que estaba sin dinero, y es su forma de pedir dinero indirectamente. Lo se por que ese día hablamos de las indirectas  y tengo clara su perspectiva de comunicación con las personas. Indirectamente. 

Esa tarde le di dinero, no mucho, lo que pude. Se puso a buscar unas cosas en el closet, en donde tiene cosas de mi abuelito que en paz descanse. Encontró unas radiografías, yo estaba en junta del trabajo y no pude ponerle mucha atención. Después me preguntó por sus patines, y después de que le indicara en dónde estaban se los llevó. Se despidió. Me di cuenta que no barrio, ni trapeo, ni me ayudo en general con la limpieza. Solo los platos y se llevó una ropa. Sentí que tenía cierto derecho por molestarme, ya que no puedo caminar, y se lo pedí de favor, y le di dinero. No se si tal vez ella realmente no me quería ayudar, pero solo fue por compromiso. El punto es que si me molesté, me entristecí y me sentí principalmente decepcionada. 

Creo que desde un principio, yo sentí que no debía pedirle ayuda, pero mi psicóloga me convenció de hacerlo, tenía buenos argumentos. Creí que ella tendría más ganas de apoyarme o estar conmigo, tenía la ilusión de una buena respuesta, pero no fue como esperaba. Ese fue mi error, hacerme a la idea. 

Después pensé en un recuerdo que me ha maltratado emocionalmente desde hace años, mi síndrome del abandono, mi parte frustrada de la infancia, cuando a mi abuelito le dio una embolia, con parálisis, y tuvo  que vivir en esta misma cas en donde yo estoy, con una cama de hospital, con mi mamá atendiéndolo, y dejando sus intereses personales por cuidarlo a el. 

Es una lástima que no pude compartir muchos momentos importantes en mi vida con ella, Que no le pude contar cosas de mi adolescencia, que por eso me oculté, que la necesitaba como madre pero ella estaba siendo una hija en ese momento. La hija de mi abuelo enfermo. Creo que además por todo eso, esperaba más atención y cariño, sin embargo no esperaba que por cualquier motivo, hubiera sido el recuerdo de mi abuelo, para ella también, decidiera ser tan poco amable conmigo en estos momentos.

Así que me despido de ese sentimiento de seguridad y apoyo fraternal, familiar, o como se diga. Otro pensamiento de esos desagradables me llega acompañado con la tragedia, que es el haber nacido como "bastarda", describirlo así, me lastima, pero me ayuda a darle ironía, y sobrellevar el tema. Mi papá el esposo de mi mamá, me cuida, pero el que fecundó la semilla biológica es otro que conocí a la fuerza, también gracias a mi madre. Un día que me quemé con un cigarro en el brazo, y en ese entonces mis papás ya no vivían en mi casa, en la noche llego mi mamá para abrazarme (desde ahí me asusté), y decirme a mi oído que mi papá no era mi papá, que era un psiquiatra y que tenía que llevarme con el para que no me estuviera lastimando yo sola.

Es bien curiosa la forma de demostrar cariño de mi madre. De alguna forma pensó que estaría bien que mi psiquiatra fuera mi padre biológico que nunca había conocido para que dejara de auto flagelarme.  No lo hice en tono "suicida depresivo" (creo), tenía la intención de llegar a controlar el dolor físico con el poder mental. Pensar, "no me duele" y dejara da doler.

Ojalá pudiera haber hecho eso ayer en la consulta del IMSS, me dio un ataque de pánico en la consulta, tuve un trigger de tantas revisiones que me han dado que solté a llorare. No me podía mover, y no me dolía realmente, mentalmente me bloquee. Creo que nunca me había pasado eso. Había perdido el miedo al dolor; esta vez me superó. 

La situación actual es que estoy buscando la forma de tener una cirugía fuera del IMSS por que me dieron la cita para cirugía hasta el mes de Julio, el día 27... 3 días antes de agosto, casi 8 meses, casi... Por otra parte, tardando de ver lo bueno a todo esto, debo confesar que si he sido más introspectiva, si, estoy haciendo el esfuerzo por moverme, resolver hacer las cosas bien. También hay personas que me han tratado bien, muy bien, mis amigos, mi pareja, los que realmente sí son mis amigos, y mientras estoy decepcionada por una parte, por la otra me siento cada vez más cómoda con él, al menos me trata bien.

Mientras tanto, ya encontré una forma de desviar mi ansiedad y pasar el tiempo mientras las soluciones se van presentando y será: Dibujar anatomía humana, de las rodillas, ligamentos, columna vertebral, tobillos, etcétera. - en este momento pasa el tren y se escucha el claxon del tren al pasar sobre la avenida, siempre me ha gustado ese sonido-. La técnica que voy a utilizar será lápiz, papel, acuarela y marcadores.

En fin. Ya me he desahogado. Lloré en la parte donde conté que me dio ataque de pánico, me dio un ataque de llorar jajajaja

Me gusta ser irónica conmigo misma, pero se que soy fuerte, se que puedo con esto. Realmente ya no me importa convencer a nadie, es una onda interna, es algo en lo que solo voy a ganar yo, y por eso es importante.


miércoles, 7 de julio de 2021

Una extraña paz

En dos meses cumpliré 30 años.
Son mis primeros y últimos 30 años.

Han cambiado tantas cosas que enfocarme a los detalles me da mucha pereza, y ahora siento que solo puedo enfocarme en los pendientes.

Hoy cada día es un gran esfuerzo, pero más que el cansancio o las ganas de dormir un ratito más, se trata de tomar suficiente valor y respirar las ganas de vivir, cargándome de kilos de paciencia para comenzar el día.

De agosto al día de hoy he sido maestra de arte en un colegio privado de mi ciudad.
Cada día es un gran esfuerzo por mantener la cordura entre gritos, lloriqueos, risas y demás sonidos cruzados en el bullicio del aula.

Miro a todos, y ninguno me mira a mi. Todos se miran entre todos. Un lunes de indisciplina, hartazgo y sin ganas de aceptar que ya comenzamos otra vez esta rutina de 8:00 a 13:00 horas de convivir, hasta el viernes.

5 horas de compartir el aire, ideas, y de procurar ser lo más imparcial ante todos esos espíritus inquietos. Todos quieren ser escuchados, todos quieren sobresalir. Todas nuestras voces se mezclan entre varios "guarden silencio" y muchas risas.

No cabe duda que todos se tienen mucho cariño. El cariño de la costumbre, de la familiaridad de su coexistencia.

Es el más grande y difícil de todos los trabajos, y al mismo tiempo uno de los más satisfactorios.
Porque a pesar de todas éstas mini batallas de ganar su atención, y crear disciplina y sobre todo algo de conocimiento para sus vidas. El mayor regalo es ver en los ojos de los alumnos esa iluminación de un mundo nuevo, de otro aprendizaje, de que una puerta más se abre en su mente, de nuevas zonas desbloqueadas en este juego.

Lamentablemente he llegado a ese punto en el que mi vida tiene que cambiar, me tengo que mover, y a la vez me da un gran pesar e inseguridad, siento que estoy tomando una buena decisión arriesgándome por algo mejor.

Y a pesar de eso, aunque me da muchísima ansiedad, he sentido una extraña y sorprendente paz.

Se que pase lo que pase estaré bien. Ya ni siquiera es por una cantidad monetaria, o por un estatus social, o por una deuda, ni por una persona.
A estas alturas de mi vida siento que me quedan pocas opciones que desperdiciar, y pocas emociones realmente positivas o nuevas que experimentar.
He tratado de transformar esas emociones negativas, y malestares de presión y estrés en una especie de recordatorio de supervivencia. Incluso en los momentos difíciles, tratar de pensar "¿Qué estoy aprendiendo de esto?".

He pensado mucho últimamente, que lo que no te hace sentir incómoda, no te ayuda mucho a progresar... o lo que es lo mismo, las incomodidades, la presión, el estrés, me obligan a mejorar, a sacar lo más grande en mi, a tratar de superar mis propios límites y romper mis expectativas de mi misma, tratar de convertirlas en algo más.

Estoy repitiéndome que es lo mejor que puedo hacer, y buscar la manera de hacerlo mejor, es cansado, pero no imposible.

Y no se si éste cambio mental ha sido por mi voluntad, o si solo me he visto orillada a éste punto, para seguir manteniendo la cordura.

Sea cualquiera de estas respuestas, o ninguna... sigo tranquila. Más tranquila que nunca, y a veces la tranquilidad me asusta... jajaja que ironía no? Realmente estoy disfrutando esta etapa.

No, no soy lo que esperaba. Soy mejor.

Sigo agradeciendo la oportunidad de vivir. Cada día, una nueva oportunidad.